Todos podemos ser emprendedores,
pero el 80% de los nuevos negocios fracasa antes de los primeros tres años. Para evitar ser parte de
esa estadística siga estos 10 consejos.
1. Falta de
Planeamiento
Por desconocimiento, muchas personas que cuentan
con un pequeño capital se deciden a iniciar una empresa sin detenerse a pensar
siquiera en si habrá mercado para su producto con quiénes competirán o qué
precio pueden cobrar.
SOLUCIÓN: Antes
de empezar un emprendimiento se debe realizar un plan de negocio que conteste a
las siguientes preguntas: ¿Existe realmente demanda para el producto o
servicio? ¿Si no existe, puedo generarla?
2. Mala
Administración
Que usted sea un excelente empleado no le garantiza
que sea un buen empresario. Hay estudios que señalan que el 90% de los negocios
fracasan porque su dueño no sabe cómo administrar un negocio y piensa que la
caja de la empresa le pertenece.
SOLUCIÓN: Siga
un curso de administración de empresas y contabilidad. Para empezar, haga un
presupuesto de los gastos e egresos y recuerde que no puede disponer
alegremente del dinero de la empresa, porque podía estar haciéndole un daño
irreparable.
3. El
Mercado No Funciona
Porque a usted le gusta un producto, eso no
significa que va a haber una demanda suficiente que le permite mantener su
empresa. Muchas veces se escoge la ubicación del negocio sin pensar en si es el
adecuado para el mercado al que se quiere llegar.
SOLUCIÓN:
Se debe hacer un análisis exhaustivo del mercado potencial y ver cuál es la
mejor manera de llegar a él. Como un estudio de mercado es caro, el
emprendedor puede consultar a sus
amigos, a los amigos de los amigos y determinar dónde y cómo ubicarlo.
4. Falta de
Capital
Una mala administración puede llevar que no exista
el capital suficiente para mantener el crecimiento de una empresa y atender
pedidos cada vez más grandes. Frente a esta situación, muchos empresarios toman
un préstamo que no pueden pagar o buscan socios que no aportan nada al negocio.
SOLUCIÓN: Antes
de empezar, debe analizar por cuánto tiempo el capital que tiene permitirá que
su negocio sobreviva hasta llegar al punto crítico, en el que los ingresos
cubren todos los gastos. Es mejor pensar en pequeño y nunca pedir un crédito si
existe la posibilidad de no poder cubrirlo.
5. No pensar
en la competencia
Muchos emprendedores no entienden que sus
competidores guardan información valiosa sobre las posibilidades del negocio a
futuro. Entrar a un mercado sin ofrecer algo que lo diferencia del resto o a
uno que ya está saturado es una vía segura al fracaso.
SOLUCIÓN: Hay
que hacerse pasar por un cliente de la competencia y ver sus fortalezas y
debilidades. Pensar qué ventaja les va a ofrecer a sus clientes, qué lo
diferencia de ellos, cuáles de sus errores puede usted aprovechar en términos
de precios del servicio.
6. Crecer
sin Control.
Un crecimiento vertiginoso, que no toma en cuenta
si sus proveedores son capaces de
aumentar el abastecimiento sin elevar el precio, o si sus clientes pueden
elevar al mismo ritmo la demanda, o si
la logística con la que cuenta es suficiente, puede ser fatal.
SOLUCIÓN: Todo
crecimiento debe ser previamente
planificado. Cada paso hacia adelante, ya sea en buscar nuevos mercados, colocar
una nueva tienda o aumentar la producción, debe hacerse luego de medir los
riesgos. Cuando haga el planeamiento, siempre debe colocarse en el escenario
más pesimista posible.
7. Ubicación
Inadecuada.
A la hora de elegir dónde colocar una tienda,
muchas veces se toma una decisión sin pensar en si la ubicación es la idónea
para atraer al mercado que queremos captar. Tampoco se piensa en temas básicos
como si se requiere un estacionamiento o si el flujo de personas por la zona es
suficiente.
SOLUCIÓN: Antes
de elegir un lugar, siéntese a observar cuántas personas pasan por la calle,
cómo les va a los negocios en la zona y qué facilidades (estacionamiento,
carteles, vitrinas amplia) debería tener para atraer a los paseantes.
8. Mal
servicio.
Los clientes peruanos demandan un buen servicio y, si no lo reciben, pueden no volver a consumir un producto sin importar su
calidad o su precio. Concentrarse en otros temas y no capacitar a las personas
que van a atender al público es suicida.
SOLUCIÓN:
Mire quiénes con sus clientes y piense en
qué necesitan para sentirse más o
gusto. El líder de una empresa debe asegurarse de entrenar a su personal, que
será la cara del negocio, para que
sean eficientes, amables y diligentes.
9. Descuidar
al personal
Muchos empresarios recortan costos en el personal y
no se dan cuenta de que un empleado mal
pagado y que no recibe u n buen empleado
mal pagado y que no recibe un buen trato
brindará un servicio deficiente o
renunciará a la primera oportunidad, con lo cual se tendrá que volver a gastar
en capacitar a otra persona.
SOLUCIÓN: En
el presupuesto de la empresa, dedíquele un buen espacio al sueldo de sus
colaboradores. Si la empresa todavía no rinde frutos, recuerde que un buen trato puede hacer que sus
trabajadores se ajusten los pantalones con usted y lo ayuden a superar los
malos momentos.
10. Olvidarse
del Marketing
El “boom” de las redes sociales impide que los
empresarios justifiquen la falta de marketing porque no tienen dinero. No
buscar crear en el cliente la curiosidad de consumir su producto o servicio, y
asegurarse de cómo llegar a ellos, le impedirá crecer.
SOLUCIÓN: Internet
permite a los emprendedores usar gratuitamente la publicidad de boca a boca a
niveles nunca antes vistos. Utilizar Facebook o la publicidad en internet para
hacerse conocido y entender qué buscan sus clientes es una excelente forma de
asegurar sus ventas.

No hay comentarios :
Publicar un comentario